Las Alcantarillas, Plazuela de Valle de Quiroga

Libro: Fragmentos de la Historia de Quiroga.

Autor: Rubén Aguilar Calderón, Cronista e Historiador de la Ciudad de Quiroga, Michoacán, México.

El libro completo lo puede solicitar directamente en esta tienda virtual, y con gusto lo cantactaremos con el autor, Tiene un costo de recuperación y de envío que en su momento se le informará.

Nuestro compromiso es que esta gran obra esté al alcance de todos los michoacanos, no solamente los que viven en México sino también los que viven en  el extranjero.

Sabemos que hay muchas personas alrededor del mundo que aprecian la cultura purépecha, y que no pueden conseguir la información en la localidad donde viven..

 

 

LAS ALCANTARILLAS, PLAZUELA DE VALLE.

 

Los asentamientos indígenas siempre rodeaban un ojo de agua, o estaban próximos a él; en el caso de Cocupao-Quiroga, el Dr. Nicolás León, ubica el ojo de agua de Cocupao en un paraje atrás del panteón junto al antiguo camino real que salía a Morelia, llamado La Teporicua, y que fue conocido como Los Pocitos.

Después de la conquista espiritual, Cocupao y el pueblo de Cutzaro disfrutaban del mismo manantial que nace al pie del cerro del Tzirate, y que se conoció como El Tepamal, así como de varios ojos de agua del cerro El Chupadero, y corre este líquido por el arroyo que atraviesa la población de norte a sur. Para distribuir el agua hubo necesidad de construir una alcantarilla; de esto nos dice el Dr. Nicolás León, al hablar sobre la Municipalidad de Quiroga.

«Hace veces de fuente publica la alcantarilla donde se reparte la agua, esta es la más antigua de todas; nos ha sido imposible averiguar la fecha de su construcción.» (Geog. Est. de la municipalidad de Quiroga. P. 19.)

La primera alcantarilla fue construida desde tiempo inmemorable en gran parte con piedras de xanamu, unidas con mezcla de sangre de buey y babas de nopal, común en aquellos tiempos;  está junto a un terreno del lindero, es pequeña… hasta a ella llegaba el agua nacida por medio de un caño construido de piedra laja, no se sabe cuándo cambiaron el sistema de cañería, pero al respecto en el año de 1884, el Dr. Nicolás León nos dice: «El agua potable es de buena calidad, viene de un ojo de agua situado al norte del pueblo, por caños de barro fabricados en Tzintzuntzan, y a pocos años renovados; el costo de esta cañería fue de $534.82 y se ocuparon 830 caños. Este manantial es muy rico, jamás llega a escasear el agua. De él se surten todas las fuentes públicas que son cinco...». Los caños o tubos que menciona el Dr. León, para distribuir el agua salían de la alcantarilla por el callejón Del Aguacate, hoy prolongación de E. Zapata, y para cruzar el propio arroyo de Cutzaro construyeron un pequeño acueducto que constaba de un solo arco, por eso por varios años esa calle se llamó la Calle del Arco.

En el año de 1992, se tuvo una entrevista con la Sra. Luisa Barriga Mejía, a la edad de 87 años, vecina del barrio del Calvario y nos comentó: «La cantarilla que esta junto al indero la rodeaban 3 casas de paja donde vivía el que la cuidaba, le decimos la cantarilla del aguacate porque así se llama la calle.»

Actualmente este hermoso monumento histórico está dentro del patio de una casa habitación, en el año de 1924, la calle de su ubicación se llamaba calle Ortega, hoy es prolongación de la calle Emiliano Zapata.

Y retomando la trayectoria de los tubos de barro, después de cruzar el arco mencionado, atravesaban la antigua plaza de toros bajando por el calvario hasta la alcantarilla, pero a una anterior a la que conocemos; a ésta que nos referimos primero estaba incrustada en unos paredones muy cerca de la actual alcantarilla, de esto dan testimonio los vecinas que la recuerdan y unas escrituras del archivo de Notarias Publicas de Morelia, que en lo escrito que nos interesa dicen:

«En el pueblo de Cocupao a los veinte días del mes de […] mil ochocientos treinta y ocho, ante mí el ciudadano […] Y linda por el oriente CON LA ALCANTARILLA, y casa de José María Aparicio calle de por medio por el poniente con la de José Ma. Zavala calle en medio por el norte con tierra yreasa que divide las dos calles, por el sur con la parte principal de la casa «. En lo escrito» tierra yreasa que divide las dos calles», se refiere a la actual Lázaro Cárdenas y Abasolo que bajan del Calvario.

En el año de 1923, se cambia el sistema de entubación del agua potable y sustituye a los tubos de barro el tubo galvanizado, y aproximadamente a principios del año de 1924, siendo presidente el C. Onésimo Chagolla Bernal, se cambia la alcantarilla de los paredones al sitio actual, para lo que se tuvieron que derribar dos enormes fresnos, construyendo esta nueva alcantarilla con base de piedra china y su cúpula de tabique que por primera vez se usó en Quiroga;  de allí se distribuía el agua para surtir las fuentes, a excepción de la de la plaza vieja que se surtía directamente de la alcantarilla más antigua, el agua llegaba hasta las fuentes por gravedad.

La plazuela de la alcantarilla, originalmente se llama «Plazuela de Valle», haciendo referencia al General Leandro del Valle, que nació en la Cd. de México el 27 de febrero de 1833, siendo su nombre de pila José María Leandro Francisco de Paula, hijo de Rómulo del Valle y Doña Ignacia Martínez. Luchó junto con Santos Degollado, fue fusilado al mando de Leonardo Márquez a las 5.00 de la tarde del día 23 de junio de 1861, en el famoso Monte de las Cruces;  fue conocido como Leandro Valle.

La alcantarilla, también fue conocida como la plazuela del RASTROJO, debido a que allí se vendía rastrojo y una gran variedad de pasto y semillas para las bestias que traían la gran cantidad de arrieros que venían a comerciar, además la plazuela estaba avecinada con 6 mesones como el de D. Pablo Chagolla, Margarita Meza Y D. Julio Meza, D. Gabriel Herrera, Ramón Rivera, Efrén Chagolla, Don Arcadio, y otros nombres de propietarios que se escapan.

También se vendía comida para los arrieros, junto a la casa de la familia López Jacobo estaba la fonda de las Señoras Antonia y Andrea, sobre el paredón donde estaba la anterior alcantarilla. Igual eran vecinos de la plazuela, Don Fidel Cazares, que vendía paja, Josefa Vega y Cosme García, que vendían maíz, también era vecino don Serafín Zaragoza, que escribía cartas, recados y versos de amor, y tenía su reparadora de calzado llamada <El gorjeo de las aves>.

Junto a esta alcantarilla, año con año desde tiempo inmemorial, se ha presentado un auto sacramental con diferentes temas bíblicos a cargo del H. Ayuntamiento, que últimamente se han suspendido. Por aquellos bellos años también en Navidad se instalaban a un lado de la alcantarilla «Las Caneleras», dándole un toque especial al ambiente y más con el «Piquete», que era el alcohol que le ponían al café y a la canela.

En el año de 1990, se remodelo la Plazuela de Valle o la alcantarilla, el proyecto no fue muy adecuado y se tuvo que modificar, al protestar algunos vecinos. Actualmente se forma en torno a la Plazuelita un simpático comercio en el que se venden gelatinas, enchiladas, tacos, tamales, pozole, etc.

De la fuente que acompaña a la alcantarilla, se desconoce su fecha de construcción, es la más pequeña de Quiroga, su circunferencia es de 6.65 X .70 mts.

Todas las fuentes mencionadas surtían a la población de agua potable, ya que en las casas no había tomas de agua;  tenían pozos artesianos, o de reata, como les llamaban y Donad Brand en sus escritos sobre el municipio de Quiroga, nos dice que en 1945, en la población había 46 pozos entre 5 y 10 metros de profundidad cuya agua era utilizada para el riego de las plantas y el lavado de ropa. En diversas partes del pueblo, había varios ojos de agua que por la contaminación han ido desapareciendo, uno de ellos el de la Teporicua que ya mencionamos conocido como los Pocitos que aún existe, fue rescatado por el último propietario del terreno donde está ubicado. Los pocitos, fueron el lavadero púbico y baño de la gente más pobre de Quiroga a donde las amas de casa llegaban de madrugada para alcanzar lavadero; estos eran de piedra laja tendidos en el suelo y se lavaba de rodillas con jabón de sosa y lejía, alrededor de las 11 de la mañana la humilde ropa tendida sobre la cerca, las uñas de gato, la jara china, convertía el lugar en un arco iris;  para la mitad sur del pueblo, el lavadero y baño era el arroyo de Cutzaro con agua corriente en cualquier época del año, los vecinos del barrio del Calvario en aquella época, a ese lugar le llamaba el Petatario desde donde acarreaban el agua para el servicio doméstico y fue el lugar que por años surtió a Quiroga de este preciado líquido.

Para el año de 1945, nos dice Donald Brand que de las 725 casas que estaban habitadas, solo 65 tenían tomas de agua particulares y para (Pueblo Nuevo) rumbo al Panteón, no había ni tomas ni pilas. En el año mencionado se secaron casi todas las fuentes por las malas condiciones de la tubería que en tiempo de aguas era arrastrada por las fuertes corrientes de agua, ante la grave situación en el año mencionado, siendo Presidente Municipal el C. Heliodoro Anita, se dirigió al Gobernador del Edo. José Mendoza Pardo, al que manifestando el problema pidió ayuda por la escasez de fondo del Municipio, contestando éste, que el Banco Hipotecario podía resolver el problema, que se hiciera la gestión. En el año de 1946 el H. Ayuntamiento, representado por el C. José Encarnación Medina Fuentes, adquiere tubería por la asistencia federal del Edo., para completar un nuevo sistema Incluyendo pilas para Pueblo Nuevo y el Calvario. El 5 de octubre del mismo año (1946), el presidente de la junta de mejoras materiales, Dr. Arturo Rascón, se dirige al Gral. Lázaro Cárdenas, aprovechando que se encontraba en su Quinta Eréndira de Pátzcuaro, para recordarle de la ayuda que se le solicitó durante su estancia en Chupícuaro, y comunicándole que en Quiroga se había iniciado la perforación de un pozo artesiano, para mejorar el servicio del agua.

Para este beneficio cooperó todo el pueblo con faenas y ayuda económica, solo fueron 64 los escépticos morosos, y que después disfrutaron en cantidades elevadas el beneficio; en el mes de diciembre las aportaciones económicas de los vecinos bajaron considerablemente por desconfianza a las cuestiones políticas y se paralizó la obra.

El día 3 de octubre de 1947, el Presidente Municipal C. Manuel Torres Serranía, se dirigió a los miembros de H. Congreso del Edo., solicitándoles disponer de los fondos de la Tesorería para los trabajos de la Red de Agua ya que al año anterior de 1946 quedaron en la Tesorería $10.24, y en el año de 1947, aumentaron a $ 352.61, y en el momento de dirigirse al Congreso, los fondos eran de $ 4.000.00;  en ese año se construyó el primer tanque o caja de agua que aun funciona, ubicado cerca de la Capilla del Calvario, en ese tiempo las pequeñas cajas anteriores, estaban en el fondo de la barranca de Cutzaro en malas condiciones. Este primer tanque, está a 100 mts. sobre el nivel de la Plaza de Quiroga;  el C. Torres, bajó la tubería hasta la Alcantarilla y la instaló el entonces fontanero Sr. Jesús Chávez; así quedo solucionado el problema a la tubería anterior de barro a la que se le introducían las raíces de los chupires o por las erosiones quedaban al descubierto.

En el año de 1949, funcionaban ya 2 tanques de almacenamiento con capacidad de 250,000 litros a un desnivel considerable que favorece la bajada con regular presión sin bombeo. Para el avance de la red de agua cooperó el Presidente de la Republica, Lic. Miguel Alemán Valdez (1946-1952), por petición de los hermanos Enésimo y Carlotita Calderón Márquez, logrando una ayuda de $ 11,600,00, por lo que se colocó una placa por fuera de su negocio el Restaurante Atzimba, que a la letra dice:

(Escritura original)

«Bienvenido Lic. Miguel Alemán V. Presidente de la Republica y nuestro General Lázaro Cárdenas, fueron invitados huéspedes de honor en la casa Atzimba O. Calderón a petición de la Sta. C. Calderón, que hizo saber la necesidad del pueblo, donó la cantidad de $ 11,600.00 para mejoras del agua potable».

Quiroga, Mich. Marzo de 1949

(Se debe decir que a los hermanos Onésimo y Carlotita no les hacía falta saber leer para entregar sin interés al prójimo abundante amor).

En 1955, según el censo poblacional, ésta cabecera municipal contaba con 6,000 habitantes y era insuficiente el agua nacida en los manantiales, por lo que fue necesario formar la junta municipal de aguas fuera del Ayuntamiento, pero supervisada por éste, anticipando que esta junta dejaría $ 500.00 mensuales para pago de empleados, así, quedo constituida el día 9 de febrero de 1955 la «junta municipal de aguas» logrando que los usuarios pagaran un recibo adicional para los gastos de ensanchar la red de agua;  en 1960, el pago mensual era de $ 5.00 más un 20% adicional para el Edo.

1966-1968 siendo Pte. Mpal. C Federico Villanueva Torres, D. Primitivo García Martínez, presidente de mejoramiento moral cívico y material y D. José Luis Barriga Campuzano, presidente de la asociación civil, cultural desarrollo y mejoramiento de Quiroga, ( PRODEMEQUE ), se inició la apertura de un pozo artesiano de la manera siguiente: «... De acuerdo con el asesoramiento técnico de la Secretaria de Recursos Hidráulicos, con un costo de más de $ 30,000.00 el cual se encuentra totalmente terminado, habiendo resultado todo un éxito superior a lo previsto.., que produce más de 30 litros por segundo, cantidad superior a lo esperado y que garantiza un abastecimiento para un futuro de más de 20 años «, en esta obra el Sr. José Luís Barriga Campuzano, financió el costo de la tubería con $ 12,000.00 y los señores Gregorio Fuentes y Antelmo Sastre, reunieron el dinero para amortizar la deuda.

El costo de los implementos para el funcionamiento del pozo, sería según estudios de $ 1‘800,000.00; al revisarlo el Banco Nacional de Obras y Servicios Públicos, S.A. en México, D. F. se bajó a $1’400,000.00 el costo, y enterados de la situación económica de la población, el banco mencionado otorgó el crédito haciendo nuevos ajustes y se redujo el costo de obra a solo $ 800,000.00, como aval firmo la Sra. Carolina Escudero Vda. de Mújica, entonces Diputada de nuestro Distrito.

1974 el costo de agua mensual $ 9.00 pesos, este año sin previo aviso se subió a $ 12.00 pesos.

1978 Se trataron de subir las tarifas a $ 25.00 pesos mensuales, se protestó por parte de los usuarios y propusieron $ 20.00 pesos por la pobreza de algunos vecinos.

Los recibos por bombeo del agua, le llegaban a la comisión de: $ 18,000.00 pesos y los más bajos de $ 8,000.00 mensuales, bombeando 12 horas diarias con bomba de 25 caballos de fuerza.

1982 se utilizaron 236 metros de tubería PVC de 6 pulgadas que estaban guardados en la Capilla de San Miguel, propiedad del comité del agua, y con faenas de la comunidad agraria indígena, se introdujo el agua a la colonia Niños Héroes. De los pozos perforados el pozo 1- lo promovió el Pbro. Javier Solís y un miembro del comité D. Gregorio Fuentes, en el gobierno del C. Federico Villanueva (1966-68). El pozo 2- en el Gobierno del C. Navonídes Vargas Hernández. (1984-86), y el pozo 3- en el Gobierno del C. Diego Herrera González (1990-92).

Galería de Imágenes de Quiroga. Imagen 27

En el Atzitzíndaro el Padre Javier Solís con el personal de obra del pozo 1, de Quiroga, Michoacán, México.

En el Alzilzindaro, el padre Javier Solís, con personal de la obra del pozo Num. 1.

 

Los tanques o filtros más antiguos surtían también las pequeñas pilas que existieron, una en la esquina que forman la calle Reforma y Mariano Jiménez, la de San Vicente esquina con Vasco de Quiroga y Galeana, la de Emiliano Zapata esquina con Lázaro Cárdenas Norte y la de la calle Niños Héroes; todas ellas desaparecidas.

Antes el agua se tomaba directa de la llave, sin cloro para su purificación, después se le aplicaba cloro para su purificación, se ponía a disolver en 24 horas y por medio de hipoclorito;  se aplicaba directamente a la red y la forma de bombeo se regulaba. Los fontaneros de Quiroga durante 3 generaciones ininterrumpidas formaron parte de la misma familia el primero D. Bertoldo Coria. Después D. Daniel Coria Duran y por ultimo Daniel Coria Mejía desde el año de 197’ hasta el año 2005, en el año de 1999 el sueldo de un fontanero era de $ 1,180.00 pesos y de un ayudante de $ 980.00 mensuales.

Antes se decía ABRAN LAS COMPUERTAS y hoy se dice ABRAN LAS VALVUAS, en aquel ayer difícil para disponer del elemental líquido, se formó una flotilla de Aguadores entre ellos; los señores: José Ruiz "el Comanche", Francisco Villa y muchos más, con un palo curvo sobre los hombros y en cada extremo colgando de un lazo un bote alcoholero que llenaban de agua,  era su herramienta de trabajo llamada "Maroma" y su Misión era llevar viajes de agua a los domicilios que lo solicitaran;  el complemento de todo ese atuendo era un sartén para recoger el agua de la pila y llenar los botes;  el insistir con el sartén rebajó la cantera del fondo de la pila que siempre tenía poca agua y el estómago de los "aguadores" rebajó el borde, nos referimos a la pila de la América a la que más se acudía; estas huellas desaparecieron hasta el año 2000 que fue remodelada la fuente. El costo de viaje de agua "para tomar" era de $1.00, porque se aparaba del tubo, y $0.50 por ser de la pila; para los aguadores la falta de agua era una tragedia porque era su único sostenimiento familiar.

El cuadro más bello que se pudo contemplar era ver a Ias mujeres acarrear el agua;  por lo regular en las tardes para poner el nixtamal, o tener agua para beber al día siguiente;  para salir se escobeteaban bien con un cepillo su pelo con permanente, o su largo pelo entretejido en el negro cordón de lana hecho por los obrajeros de Quiroga; o bien suelto sostenido solo por dos peinetas; contemplar el barro mojado de los cantaros que enrojecía más con los rayos del sol que ya se despedía un brillo encantador de las gotas de agua que sobre sus rebozos resbalaban, ¡Que cuadro más bello modelaban las mujeres acarreadoras de agua de Quiroga¡.

El agua purísima nacida que se escapaba de la tubería, corría por la orilla de las banquetas desde el calvario hasta llegar a la hoy calle Cárdenas Sur; bajaba por media calle donde nacían pequeñas flores acuáticas y así hasta perderse. El agua daba servicio a los molinos de nixtamal y tenerías, y por su pureza a las fábricas de aguardiente;  servia mucho el agua de Caríngaro.  Los primeros baños de regadera instalados en la prolongación de la calle M. Jiménez esquina con la C. Carrillo, estaban divididos con madera y tenían unas enormes regaderas de agua fría, las segundas regaderas publicas estuvieron en el hoy hotel Tarasco y las terceras en la calle Abasolo, la primera alberca en Quiroga fue donde los primeros baños de regadera, pero la mejor alberca para toda la juventud de Quiroga fue La Presa de Don Diego, allá por el callejón más arriba del panteón ; al aire libre, solo daba servicio en tiempo de lluvias, Don Diego cobraba $0.10 diez centavos por bañista (cuando estaba), junto a la presa había un Sauz, y una gran piedra de donde practicaban los clavados, y el chorrito donde se enjuagaban después del baño el agua charanda de la rectangular presa.

¿Quiénes no recuerdan si disfrutaron de aquella época? ¿Cuantos se enseñaron a nadar con una vejiga de buey o una cámara de llanta de carro?; ahí no se conocían los salva-vidas, más que los amigos, que te sacaban cuando pretendías ahogarte; qué azules días entre la naturaleza, todos al aire libre con aquella inocente y total desnudez, saludando y enviándoles un mensaje de amor a todos los pasajeros de los autobuses que al admirar tantos desnudos pensarían que Miguel Ángel aquí se hubiera dado un real gusto.

Y después del baño unos se iban a las estrellitas al campo, otros a echarse un sueño en cualquier milpa.

Actualmente existen las albercas de los baños San José del Ing. José Herrera González, junto al lindero, otros baños de regadera en el centro, existen varias albercas que son particulares. El servicio de agua potable era proporcionado por 7 depósitos: 2 en la barranca de Cutzaro, 1 en el cerro del Tocuz, 2 salida a Icuacato, demolieron el de la calle Agustín Melgar, y no esta en servicio el de la calle Vicente Suárez de la Col. Niños Héroes.

Y en lo último de este tema diremos que antes de las tomas domiciliarias, los caños de las casas salían a la calle a flor de tierra, no habia drenaje,  solo el agua del lavadero o del baño a jicarazo;  las letrinas eran fosas sépticas por eso se mantenían los ojos de agua y los arroyos sin contaminación.

 


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